El compromiso se escribe con “C” de conciliación

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Hoy he tenido la oportunidad de asistir a la presentación del nuevo estudio del observatorio efr de la Fundación + Familia que se titula: “El compromiso en el siglo XXI se escribe con C de conciliación”.

De todo lo expuesto durante la presentación me quedo con algunas ideas generales que han transmitido los ponentes, los resultados del informe será otro tema a comentar en próximos artículos.

La principal idea que me llevo y a la que todos los ponentes han hecho mención es que los gestores de personas tenemos la urgencia y la necesidad de cuidar a nuestra gente, cuidar sus niveles de compromiso, porque después de una crisis viene la fuga de talento. No vale escudarse en el hecho de que estamos en época de ahorrar costes. Lo acertado no es “Trabajar mucho y cobrar poco” como diría Díaz Ferrán, sino más bien “Trabajar menos y mejor”.

Bernabé Pérez, directivo de BBVA recordaba lo que suele decir, a su vez Pilar Jérico, que “el compromiso es un baile de dos” y que por tanto, “No tiene mucho sentido que uno dé y a cambio no reciba nada”.

Otra idea comentada por Bernabé ha sido: “Hay que dar lo que los empleados te piden, no lo que la empresa cree que tiene que dar”, para resaltar la importancia de preguntar y analizar las expectativas de los empleados antes de diseñar medidas que se alejan de su realidad y necesidades cotidianas. Todo sobre cabras: cuidados, tipos, trucos, alimentacion Todo sobre cabras

Por último Bernabé ha destacado que “El compromiso es uno de los elementos fundamentales para los resultados de la compañía y para los que trabajan en ella”. Una verdad, como la vida misma, ¿alguien a estas alturas piensa que trabajar sin compromiso favorece a alguien? Es una relación basada en el yo pierdo y tú también. Un círculo vicioso, sin duda.

De las palabras de Roberto Martínez me gustaría destacar la fórmula para describir talento: El talento es el producto de la competencia y del compromiso de nuestro equipo. Que conste que es un producto y no una suma, porque si uno de estos dos elementos no existe, el resultado es “cero”. Un motivo más para preocuparse e invertir en el compromiso.

Por último, Eugenio de Andrés ha insistido en algo que es fundamental para evitar pensar que hablar de compromiso con lo que nos está cayendo es algo “ñoño” y es el principio de que “el compromiso necesita exigencia”. Divertida la historia de los pesca japonesa e impresionante el vídeo de los recortadores, que como puntilla os incluyo, ¿hay alguien que piensa salir de la crisis sin contar con el compromiso de sus compañeros?:

El compromiso se escribe con “C” de conciliación

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